Un storia affascinante

che nasce da un'antica leggenda

In passato un convento veneziano

oggi un moderno hotel 4 stelle

BEST WESTERN PREMIER HOTEL SANT’ELENA

 

La historia

 

Nuestros orígenes

La historia del nacimiento de la isla de la cual toma el nombre de Sant’Elena (Santa Helena) tiene origen de una leyenda que remonta a un pasado lejano.
Se cuenta que los restos mortales de Santa Helena fueron transportados desde Constantinopla, por el buque que los transportaba, recién entrado en la laguna, se encalló en los bancos de arena cerca de la isla de Olivolo en la zona de S. Pietro di Castello.
Cualquier esfuerzo fue inútil para tratar de desencallar el buque y los navegantes decidieron descargar en la isla cercana todas las mercancías, para aligerarlo. Descargaron también la urna con los restos mortales de Santa Helena.  Una vez aligerado, lograron hacer marchar nuevamente el buque; decidieron así de volver a cargar las mercancías.  Llevaron todo en el buque, pero una vez transportado incluso la urna de la Santa, el buque se paró nuevamente.  Descargaron la urna y el buque volvió a flotar. Los navegantes interpretaron este raro fenómeno como el deseo de la Santa de quedarse en esa isla deshabitada.
La urna no fue abandonada, los religiosos del orden Agustiniana construyeron la primera capilla en  1028 y sucesivamente construyeron el convento y la iglesia. En 1400 los Agustinos fueron sucedidos por los Benedictinos Olivetanos que en 1439 construyeron el convento y la iglesia que pueden admirarse aún actualmente.  A menudo, en el tiempo, el convento fue utilizado como lugar de primera acogida.  En 1810 la iglesia fue desacralizada y destinada a almacén y todos los haberes fueron vendidos por Napoleón para acrecentar el patrimonio del ejército. Luego en 1800 fue utilizada por almirantes de la Marina Real para pasar períodos de agradables estadía. Sólo en 1920 el terreno anegadizo circunstante, que se utilizaba como zona militar de entrenamiento, fue saneado y luego urbanizado.
Así nace la isla actual de Santa Helena que comunica por medio de tres puentes con la isla original donde surge la iglesia. Sólo en 1930 la iglesia fue abierta nuevamente a los fieles y entregada a la orden de los Siervos de María. El cuerpo de la Santa fue llevado nuevamente a la Iglesia y el imponente portón renacentista que representa el general  Cappello arrodillado delante de la Santa colocado nuevamente en su lugar.
La orden de las Monjas Terciarias adquiere en el mismo período el convento y crea el ”Istituto Santa Giuliana Falconieri”. Estructura destinada a la educación privada que incluía en la planta baja el jardín de infantes, en el primer piso las escuelas primarias, en el segundo las escuelas secundarias y en el último piso los alojamientos. El instituto era muy conocido y estimado en Venecia, pero con la llegada de las escuelas públicas el número de estudiantes disminuyó notablemente y las monjas ya no tenían los medios para poder mantener la organización. Por algunos años ofrecieron alojamientos para religiosas que iban a Venecia en peregrinaje, pero después decidieron dejar la estructura.
El Hotel Sant’Elena nace en los años  1999-2000 de una importante reestructuración, sobre todo, de la organización interior de las habitaciones y de los espacios, que mantuvo inalterados los rasgos distintivos relativos a la historia y a la característica del edificio y asimismo la fachada exterior, el porche interior y el jardín del exclaustro.
La propietarios actuales dirigen el hotel desde 2005, en noviembre del mismo año el Hotel Sant’Elena entra a formar parte del grupo internacional “Best Western” en la categoría “Premier”, el estándar de excelencia que la cadena reserva a los mejores hoteles.   En 2007 se inaugura el Restaurante interno “Valentine’s”, motivo de orgullo del Hotel y ya existente en la prestigiosa guía “Gambero Rosso”.